1. Un fichero de clientes actualizado
Cada cliente debe poder identificarse sin ambigüedad: razón social, direcciones de entrega, emails de los compradores. Las fichas duplicadas son la primera causa de errores de asignación.
2. Un catálogo de artículos coherente
Códigos de artículo únicos, descripciones claras y, si es posible, las referencias que utilizan sus principales clientes. Estas correspondencias aceleran mucho la conciliación.
3. Tarifas y unidades fiables
Los precios, descuentos y condiciones por cliente sirven de referencia para controlar cada línea. Compruebe también las unidades de venta y los formatos de embalaje (unidad, caja, palé).
4. Un acceso técnico al ERP
Según su software, la integración se realiza mediante una API o una importación de archivos. Prevea una cuenta dedicada, con permisos sobre los clientes, los artículos y los pedidos. Consulte la página de su ERP para más detalles.
5. Una muestra de pedidos reales
Reúna una selección de pedidos representativos: sus principales clientes, los formatos más frecuentes y algunos casos difíciles. Es la mejor base para probar y medir la tasa de automatización.